Ese es el trabajo más difícil de una carrera y casi nadie te forma para hacerlo. CANTERA es un año de formación para exactamente eso.
Un tema cada tres semanas. Quince minutos por semana.

Una marca por tema. No se puede adelantar — y no se cierra: lo que no hiciste queda disponible.
Por qué existe
Vos ya sabés lo que dicen los libros. Podés abrir cualquier chat de inteligencia artificial y en treinta segundos tenés una respuesta razonable sobre cómo manejar una resistencia o cómo dar feedback difícil. Información gratis y de sobra.
Lo que no tenés es ritmo. Un lugar donde cada semana te toque practicar algo concreto con gente real, donde alguien te pregunte qué pasó cuando lo intentaste, y donde haya cinco personas en tu misma situación viendo si cumpliste. Eso no lo da un libro ni un curso que terminás en un fin de semana.
Y ojo, esto no es una crítica a nadie: nosotros también pegamos contra esa pared. Somos consultores y nos ha pasado salir de un taller con el cuaderno lleno y la semana siguiente igual que antes.
Casi todo este año trata de mover gente que no te reporta. Y eso ya lo estás haciendo hoy.
CANTERA es para quien ya está liderando algo sin que le hayan dado la autoridad para mandarlo: el mando medio al que le pidieron conducir un cambio que no diseñó, y la persona que lidera un proyecto transversal sin nadie debajo. Las dos viven el mismo problema.
Llevo alrededor de veinte años acompañando líderes. En ese tiempo di decenas de talleres de dos días. La gente salía encantada. Y a los tres meses, cuando volvía a la empresa, casi nadie había cambiado nada.
No es culpa de la gente ni del contenido. Es que liderar no es información que te falta: es una conducta que todavía no tenés. Y las conductas no se instalan en dos días. Se instalan repitiendo una cosa a la vez, con tiempo entre una y otra para probarla en tu trabajo real.
Por eso CANTERA libera un tema cada tres semanas y no te deja adelantarte. El ritmo es parte del método.
— Rodolfo Cortés, CEO de LÚMINA
Dieciséis en el año. No se puede adelantar — y no se cierra: lo que no hiciste queda disponible
Video, audio, lectura o láminas. Se ve desde el escritorio o el teléfono
Ese es el producto. El contenido es la excusa para que lo hagas
Elegís el horario, y los grupos son de veinte para que a todos les toque hablar. Si un mes se llena, tenés prioridad el siguiente
El año completo
Cada tema son una intro y cinco unidades, en tres semanas: entrás por una lectura, dos piezas de desarrollo, el reto de aplicación, y unas láminas que te dejan la herramienta en una página.
Abrí cualquiera para ver qué trae.
«Me piden liderar algo que no diseñé y no sé por dónde entrar.»
«Tengo el plan aprobado y la organización no se mueve.»
«La gente con la que trabajo es buena una por una y lenta en conjunto.»
«Entrego resultados, pero no estoy dejando a nadie mejor que antes.»
Trabajamos con marcos que tienen autor y los citamos: Hersey y Blanchard, Kotter, Schein, Rosenberg, Lencioni, Edmondson, Thomas y Kilmann, Oncken, McChesney, Goldsmith, Kolb, Dweck, Kegan y Lahey, y las competencias de la International Coaching Federation. No inventamos metodologías con nombre propio para que suenen nuestras.
Un solo precio
Video, audio, lectura y láminas. Uno cada tres semanas, quince minutos por semana.
Uno por tema, sobre tu trabajo real. Ese es el producto; el contenido es la excusa.
Elegís el horario, y los grupos son de veinte para que a todos les toque hablar. Si un mes se llena, tenés prioridad el siguiente.
Conversaciones entre los tres socios sobre los casos que no entran en una unidad.
Al empezar, a la mitad y al cerrar. Para que el avance no sea una sensación.
Entre cinco y siete canteranos que arrancan cuando vos. La misma gente todo el año.

COO
Más de veinte años en operaciones.

CCO
Dos décadas en la parte comercial.

CEO
Coach ejecutivo certificado PCC por la ICF.
Esto lo armamos Jose, Rich y yo con lo que aprendimos acompañando líderes de verdad, no con teoría de manual. Si algo no te calza con tu realidad, escribinos. Lo cambiamos.
Honestidad
Preferimos que no compres a que devuelvas.
Si lo que buscás son mil cursos para elegir, hay plataformas que te van a servir mejor y son más baratas. Acá hay un solo camino, ordenado, de 48 semanas.
Al cerrar el año recibís un certificado de LÚMINA por haber completado el programa, y nada más que eso.
La clínica mensual es grupal. Si querés acompañamiento individual, te contamos cómo funciona con gusto, pero es otro servicio y otro precio.
Cada tema trae un reto con gente real de tu trabajo. Si tu plan es solo leer, vas a sentir que pagaste de más — y con razón.
Antes de pagar
Sí. Casi todo el año trata de mover gente que no te reporta —otras áreas, un proyecto transversal, tu propio jefe— y eso lo hacés desde hoy, tengas equipo o no. Si ya tenés gente a cargo, hay dos temas que te van a servir más que al resto. Si todavía no, esos dos te esperan para el día que la tengás, y los otros catorce te sirven mañana.
Porque entonces no funcionaría. Las conductas se instalan repitiendo una cosa a la vez, con tiempo entre una y otra para probarla en tu trabajo real. Si te diéramos los dieciséis temas hoy, en un mes sabrías más y liderarías igual. El ritmo es parte del método, no una limitación técnica.
No pasa nada. Un tema se abre y no se cierra: lo que no hiciste queda disponible el resto del año. Lo único que el ritmo controla es cuándo se abre el siguiente, nunca hasta cuándo podés volver al anterior.
Entre quince y veinte minutos de contenido por tema, repartidos en tres semanas. El reto de aplicación se hace sobre trabajo que ya estás haciendo, así que no suma horas: cambia cómo usás las que ya tenés. La clínica mensual es una hora.
Sí, al terminar el año. Pero si lo que buscás es un certificado rápido, este no es el producto y preferimos decírtelo antes de que pagués.
Catorce días de reembolso, sin preguntas y sin formulario. Escribís y te devolvemos.
$149 · primeras 100 personas
Incluye todo: los 16 temas, los 16 retos, la clínica en vivo cada mes, tu escuadra de pares, tres diagnósticos con reporte y el certificado.
Catorce días de reembolso, sin preguntas.